La pesca del salmón atlántico (Salmo salar) puede experimentar en Asturias uno de los mayores cambios de su historia reciente. El Principado propondrá prohibir la pesca ordinaria de esta especie durante la temporada 2027 después de que la última campaña haya terminado con el peor registro de capturas de la serie histórica. La intención del Gobierno autonómico es establecer una veda temporal que se revisará anualmente atendiendo a la evolución de los indicadores científicos.
La medida todavía no está definitivamente aprobada. Antes deberá pasar por el Consejo de Ecosistemas Acuáticos y de la Pesca en Aguas Continentales y posteriormente incorporarse a la normativa que regulará la próxima temporada. Si finalmente sale adelante en los términos anunciados, los pescadores únicamente podrán intentar capturar el primer salmón de cada cuenca, el conocido popularmente como ‘campanu’.
La pesca terminará cuando se capture el primer salmón
La excepción prevista por el Principado pretende mantener una de las tradiciones más conocidas de la pesca fluvial asturiana. Cada río permanecerá abierto al comienzo de la temporada hasta que un pescador consiga echar a tierra el primer salmón. Desde ese momento, la pesca de la especie quedará cerrada en esa cuenca durante el resto de la campaña.
Esta fórmula permitirá conservar las celebraciones y subastas asociadas tradicionalmente a los primeros salmones de la temporada, entre ellas las que se desarrollan en lugares como Cornellana y Cangas de Onís. Sin embargo, una vez capturado ese primer ejemplar, ningún otro salmón podrá pescarse allí durante el periodo ordinario.
El consejero de Medio Rural y Política Agraria, Marcelino Marcos, ha explicado la filosofía de la medida: «No queremos ríos sin salmones, pero tampoco ríos sin pescadores. Por eso combinamos una veda temporal con más apoyo económico, más repoblación, más seguimiento científico y una gestión activa de todos los factores que afectan a la especie».
La prohibición tampoco afectará a determinadas capturas autorizadas de ejemplares vivos destinadas a los programas de reproducción y repoblación. Esos salmones no podrán consumirse, ya que serán utilizados como reproductores para obtener alevines que posteriormente se liberarán en sus cuencas de procedencia.
La peor temporada de la serie histórica
La decisión llega después de unos resultados especialmente preocupantes para el salmón asturiano. Durante la temporada 2026 se capturaron solamente 108 ejemplares, un 18 % menos que el año anterior y la cifra más baja registrada hasta ahora.
El Narcea concentró buena parte de las capturas, con 66 salmones. En el Sella se pescaron 23, mientras que el Cares-Deva terminó la temporada con 14 y el Esva únicamente con cinco. Estas cifras se produjeron, además, después de que el Gobierno autonómico hubiera endurecido considerablemente las condiciones de pesca para intentar reducir la presión sobre la especie.
La normativa de 2026 ya había reducido un 75 % las capturas permitidas y fijado un máximo de un salmón con muerte por pescador durante toda la campaña. También se recortaron periodos y horarios hábiles, se incrementaron las zonas vedadas y se introdujeron restricciones sobre determinados cebos y modalidades.
A pesar de esas limitaciones, los resultados han llevado ahora al Principado a plantear una suspensión prácticamente completa de la pesca ordinaria. Marcos ha defendido que la decisión no responde exclusivamente a las cifras de este año: «No estamos reaccionando a un único dato ni a una sola temporada. Actuamos en respuesta a una tendencia histórica y antes de que todos los indicadores sean desfavorables, porque proteger una especie exige anticiparse y aplicar el principio de precaución».
Más dinero para las sociedades de pescadores
La veda prevista para 2027 estará acompañada de otras medidas dirigidas tanto a la recuperación del salmón como a las sociedades de pescadores que colaboran en la gestión de los ríos. Estas organizaciones participan actualmente en trabajos de limpieza, mejora de accesos, seguimiento de las poblaciones piscícolas y actuaciones de repoblación.
El Principado tiene previsto incrementar en los presupuestos de 2027 la partida destinada a estas sociedades, dotada actualmente con 91.000 euros. También ha anunciado una reducción de las tasas y precios públicos correspondientes a licencias y permisos de pesca, al mismo tiempo que mantendrá los programas de reproducción y reforzará el seguimiento científico de las poblaciones.
Entre las actuaciones previstas figura igualmente la continuidad de las medidas legales de control del cormorán, una especie cuya incidencia sobre las poblaciones piscícolas forma parte desde hace años del debate sobre la gestión de los ríos.
Una decisión que todavía debe convertirse en norma
Asturias se sumaría así a las restricciones adoptadas en otras comunidades del norte de España, como Galicia, País Vasco y Navarra, aunque introduce una particularidad destinada a conservar la tradición del ‘campanu’: permitir una captura por cuenca antes de cerrar la pesca del salmón.
Por ahora, sin embargo, los pescadores asturianos deberán esperar para conocer cómo quedará redactada definitivamente la regulación. La propuesta será analizada entre finales de septiembre y principios de octubre, cuando estén disponibles los nuevos censos y el informe técnico completo que servirá para evaluar la situación de la especie.
Si finalmente se incorpora a la normativa de 2027 en los términos anunciados, la próxima temporada será radicalmente diferente a todas las anteriores. Los pescadores podrán regresar a los ríos en busca del ‘campanu’, pero la captura del primer salmón significará también el final de la temporada salmonera en esa cuenca.

