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La AER lanza un aviso a los monteros: cuidar de las rehalas es responsabilidad de todos

Una rehala en una montería.

Una rehala en una montería. © Jara y Sedal

El comienzo de la temporada de monterías devuelve a las rehalas su protagonismo en el monte. Con las primeras jornadas, la Asociación Española de Rehalas (AER) ha difundido un recordatorio a través de sus redes sociales para poner el foco en una cuestión que implica a todos los participantes: el cuidado de los perros debe estar presente desde la preparación de la montería hasta el regreso a casa del último animal.

El mensaje se dirige tanto a quienes organizan la jornada como a quienes ocupan los puestos y a los propios rehaleros. La asociación insiste en que el bienestar y la seguridad de las rehalas requieren previsión, atención durante la cacería y unas indicaciones claras que todos deben conocer antes de entrar en la mancha.

Agua disponible y atención al estado de los perros

Una de las principales peticiones de la AER está dirigida a organizadores y capitanes de montería: disponer de puntos de agua en las manchas para que los perros puedan beber, especialmente si persisten las temperaturas altas. Se trata de una previsión que la entidad pide incorporar a la preparación de las jornadas y que cobra especial importancia en este comienzo de temporada.

El recordatorio también apela directamente a los rehaleros, que deben llevar agua y mantenerse atentos al estado de sus perros durante la jornada. La asociación plantea así una responsabilidad compartida: mientras la organización debe prever la disponibilidad de agua sobre el terreno, quienes acompañan a las rehalas han de vigilar a sus animales a lo largo de la cacería.

Este llamamiento sitúa el cuidado de los perros entre las cuestiones que deben resolverse antes de la suelta. La preparación de una montería también pasa por tener en cuenta las necesidades de las rehalas que van a trabajar en la mancha y por trasladar a los participantes las pautas que deberán respetar durante el desarrollo de la jornada.

Un mensaje claro ante los agarres

La AER dedica otra parte de su publicación a los agarres y pide que las instrucciones queden claras antes de comenzar la montería. Su advertencia es tajante: nadie debe disparar entre los perros, asustarlos ni recurrir a la fuerza contra ellos para que suelten.

La entidad reclama que este mensaje se conozca de antemano, de manera que todos los participantes tengan presentes esas precauciones cuando se produzca una situación de este tipo. La prudencia y el respeto hacia los perros forman parte del comportamiento que la asociación exige a quienes comparten la jornada.

Además, recuerda que cualquier incidente debe comunicarse de inmediato al capitán de montería. Esta indicación afecta tanto a monteros como a rehaleros y sitúa al responsable de la jornada como la persona a la que trasladar lo sucedido para que tenga conocimiento de ello.

La publicación concluye con una idea que resume el sentido del llamamiento: la seguridad y el bienestar de las rehalas empiezan a prepararse antes de entrar en la mancha y deben cuidarse hasta que el último perro vuelva a casa. Agua, prudencia y respeto son los tres principios con los que la AER invita a afrontar la nueva temporada y que pide compartir entre compañeros de caza.

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